viernes, 13 de enero de 2012

Coward



Y allí esta. Ves su nombre.

Desearía escribirle todo lo que siento por ella, pero lo único que hago es, callar.
"El silencio del cobarde"

Y a pesar de reconocerme como lo que soy, y al no hacer nada y huir, sigo torturado.

Si lees esto, tranquila. No es tu culpa. Lo que sufro día a día es el modo de vivir los que no son de este lugar.
No te preocupes por mí, ya estoy muerto. La cobardía es solo un estado, el dolor llega cuando la carga es demasiado pesada.

Puede que la respuesta sea dejar de sentir esta sensación y que el viento me dirigiese...
Podría ser. Salvo por el inconveniente de que cuando me dejé llevar, el viento trajo consigo un puñal de hielo...

El mismo que me abatió hace 5 años, el mismo que me llevó al pozo en el que vivo ahora.
Fue gratificante volver a notar esa sensación de traición. Lo peor vino después, aunque el resultado fue a mi favor...

Volví a ser lo que realmente era. 

El monstruo que ayuda a las personas. El monstruo que se oculta tras su fiel amiga...
Su preciada mascara.

Volví a ser el monstruo cobarde que siempre seré.

Y ahora mi objetivo, es descubrir que hay bajo ese manto...
Bajo ese odio hacia ti misma...
Bajo esa niebla de pensamientos...

Desearía poder saber que hay dentro de ti...

Saber quien eres...

No hay comentarios:

Publicar un comentario