Decisiones que atormentan. Mundos podridos que florecen. Pétalos sin color. La vida ha pasado, al igual que mi tiempo. Mi esfuerzos comienzan a flaquear. ¿Cuánto he pasado reprimiendo esa parte? Ni el tiempo lo podría contar. Controlar tus sueños, custodiar tus anhelos. El egoísmo nació, la codicia lo consumió, la pureza se veía aterrada, amedrentada por sus miedos más profundos, la traición la golpeó con fuerza. La oportunidad de actuar era, el bando a escoger duro fue. La razón o el egoísmo. La felicidad ajena o el amor propio. Decisión imposible. Acto increíble el tirar por la borda la felicidad propia, pues debía elegir. Mi único fin. Por eso nací. Por eso vivo. Por ella, casi soy humano.
Odio a cada persona de este asqueroso mundo. Hay demasiada corrupción, lujuria, codicia. Todo esta pervertido. Mi odio y desprecio por los humanos son los que me convierten en caído.
Pero al parecer, dentro de toda esa oscura plaga...
Por increíble que parezca...
Existen personas, que merecen la pena. Personas con la suficiente pureza como para existir sin ser corrompidas. Esas personas, transforman mi odio en deseos de ayudar. Por ellos soy un ángel.
Un caído, un ángel...
Un ángel caído al fin y al cabo.
A fallen more.... but without his wings...
No hay comentarios:
Publicar un comentario